En el blog anterior aprendieron sobre quiénes somos los quiroprácticos y qué hacemos. La siguiente parte se centrará un poco más en la ciencia detrás de cómo la quiropráctica puede ayudar a disminuir el dolor, uno de sus beneficios cuando se usa regularmente.
El dolor de cuello y espalda son dolencias comunes que afectan a muchos el día de hoy. El dolor de espalda es la principal causa de discapacidad a nivel mundial y tiene un impacto directo en costos de atención médica y la productividad laboral. El dolor de cuello no se queda atrás y también es una de las principales causas de la carga económica, reducción de productividad y problemas relacionados con el trabajo. Sentir dolor es común pero desagradable, es la forma en que nuestro cuerpo nos hace sabe que algo no está bien.
Afortunadamente, hay estudios que muestran la efectividad del tratamiento quiropráctico en la reducción del dolor. El tratamiento quiropráctico disminuye el dolor y suele tener un impacto positivo en la forma que gente vive su vida diaria. Los ajustes afectan el sistema nervioso central (esta es la parte de nuestro cuerpo que está formada por el cerebro, la columna vertebral y los nervios) al bloquear las señales de dolor enviadas al cerebro.
Descargo de responsabilidad: Es importante entender que los ajustes quiroprácticos no serán efectivos en la magnitud de un dolor muy intenso, como cuando se quebra un hueso o una quemadura grave. Estos tipos de lesiones requerirían un tipo diferente de especialista que los ajustes no podrán abordar.
Ok, pero ¿cómo exactamente el tratamiento quiropráctico bloquea las señales de dolor? Los seres humanos tienen receptores específicos en nuestras pieles y tejidos que se activan con el tacto, la vibración o el estiramiento. Estos receptores estimulan los nervios que liberan una hormona llamada oxitocina. La oxitocina se conoce como la hormona de “unión” o “amor” en los seres humanos, pero además de eso, la oxitocina también tiene el poder de detener las señales al cerebro que traen dolor o disgusto. Un ejemplo de esto es cuando accidentalmente golpeas tu hombro contra la pared y lo frotas rápidamente para que se sienta mejor. ¿Alguna vez has notado que tu dolor desaparece casi de inmediato? ¡Eso es oxitocina!
Dicho esto, cuando los pacientes acuden a su quiropráctico para ajustes, los quiroprácticos no solo utilizan el proceso del tacto, llamado palpación, para evaluar la disfunción o desalineación en las articulaciones, sino que también producen un leve estiramiento en los ligamentos que rodean las articulaciones. Ambas acciones liberan oxitocina, lo que permite a los pacientes salir de la oficina con menos dolor.
Al igual que con la mayoría de las cosas en la vida, para ver los beneficios de los ajustes quiroprácticos, es importante ir al quiropráctico con frecuencia para notar resultados. Es como ir al gimnasio: un día probablemente quemará calorías, pero no consequira sus abdominales o el tono sus brazos que desea. ¡Ir a menudo es clave para ver resultados!
¡Estén atentos a la Parte III de esta serie quiropráctica!
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